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Los estudios de la evolución de la mortalidad se miden a partir de tasas brutas referentes a proporciones biológicas (médico-fisiológicas), dejando de lado procesos sociales degenerativos como variables de violencia por asesinatos: criminales, feminicidios, sociopatías, narcotráfico, etc. El fundamento epistemológico de la definición de mortalidad predetermina los resultados, sobre criterios conceptuales seleccionados a priori de la investigación misma.

Mortalidad es el número de defunciones, mientras que morbilidad es el número de personas que enferman en un periodo determinado. Es a este periodo determinado al que hacemos referencia y resaltamos, para demostrar la limitación de análisis de variables sobre criterios entre morbilidad y mortalidad, realizados sobre estudios variados. No pueden darse limitaciones sobre la mortalidad si, desde un inicio, se desplazan variables que no son medico-fisiológicas. Delimitando así la morbilidad por antonomasia, es decir, eligiendo qué criterios se toman en cuenta y rechazan para cualquier estudio.

Esto quiere decir que existen limitaciones en los datos sobre morbilidad. Limitaciones que reflejan sólo la morbilidad expresada, el acceso poblacional a la atención médica, la mediación por inserción laboral y capacidad de pago al servicio de salud.

De ahi la lectura, por más de un siglo, sobre “las mejoras en las condiciones generales de vida (fisiológica) y, en especial, a la expansión del sistema educativo y de la infraestructura sanitaria”, donde el sistema de salud dio por resultado el «decremento medio anual de la tasa bruta de mortalidad». Datos de la Conapo (Consejo Nacional de Población) y de INEGI, comprueban esto.

Como principio, se puede afirmar que el perfil epidemiológico necesita evaluarse a partir de la añadidura de variables sociológicas, o no podrá hablarse de “mejoras en condiciones generales de vida”. (Población, I, pp. 82–83). Por décadas se usan estudios de mortalidad para definir aspectos que salen técnicamente de las definiciones de mortalidad, aunque formalmente se expandan sus resultados a dichas «condiciones generales de vida».

Existen mucho subgrupos de la población afectados negativamente en el ámbito de la salud. Por lo dicho anteriormente, los análisis epidemiológicos actuales continúan propiciando la ceguera ante el desarrollo de cuadros más severos o de complicaciones, tanto en morbilidad como mortalidad. Algunos ejemplos de esto: comunidades indígenas, ámbito rural, violencia de género (femenino), política heterosexual, poblaciones pobres y urbanización en megalópolis. (Población, I, pp. 128–129). Resulta una banalidad entonces poder hablar de ”envejecimiento exitoso”.

La metodología TLS (Muestreo tiempo/lugar) y RDS (Muestreo dirigido por entrevistados) utilizan “personas clave”, es decir: prejuicios moralistas. Ni es una muestra aleatoria analizar a la población por sitio estereotipado: trabajadores sexuales, cantinas, table-dance, camioneros, etc. ¿Bola de nieve de estereotipos laborales? “El RDS es un método probabilístico para alcanzar el tamaño de muestra deseado, que además permite al grupo investigador identificar redes y características de quienes están en las redes.” (Población, I, pp. 152–153)

Las últimas proyecciones de población activa elaboradas por Virgilio Partida en el Consejo Nacional de Población (CONAPO) abarcan el periodo 2000–2050 y 2005–2050, y se basan en modelos de probabilidades de transición. De esta manera, se recurre a la extrapolación de las teorías de vías recientes en las tasas de ingreso y retiro de la actividad económica y la fuente de información son las encuestas nacionales de empleo. (Partida, 2004 y 2008).

Con el uso de diferentes metodologías se crean resultados para concluir distintos fenómenos sociales. La disminución de los trabajadores en el sector agropecuario tiene menos que ver con la migración de la población joven que con el crecimiento del narcotráfico y la violenta guerra desatada en territorio mexicano desde Pablo Escobar. (Población, I, p. 408). Cualquier resultado cuantificado encuentra sus limitaciones conceptuales en los principios que trata de delimitar. Las limitaciones de la investigación cuantitativa han sido desprovistas de detalles y especificaciones esenciales sobre lo que realmente buscan y encuentran. Creando y «encontrando» datos relevantes para los objetivos predeterminados por el estudio mismo.

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